Hábitos para comenzar bien tu día

¿Te has dado cuenta de que si tu mañana comienza en un desorden, el resto de tu día parece reflejar ese sentimiento de caos? El tono de tu mañana determinará el tono de tu día, por lo que es hora de comenzar a planificarlo apropiadamente.

Cuando desarrollas conductas habituales saludables por la mañana, preparas tu día para el éxito. Seas consciente de ellos o no, actuamos bajo hábitos (buenos y malos) todo el tiempo; son una parte integral de nuestra existencia diaria. Parte de desarrollar un hábito saludable, es volverse intencional con él. La mayoría de los hábitos se forman porque son fáciles o tienen menor resistencia. Si quieres cultivar hábitos positivos, entonces es posible que debas hacer un esfuerzo intencional para formarlos hasta que se conviertan en una segunda naturaleza. Una buena rutina matutina te ayudará a sentirte relajado, alerta y con energía. Comenzar la mañana con el pie derecho significa crear una sensación de felicidad que puedes llevar contigo durante tu día. Tu rutina matutina debe incluir no sólo arreglarte para verte bien, sino también hacer espacio para sentirte bien, sentirte mental y físicamente preparado para asumir lo que el día tiene destinado para ti.

 Te damos unos consejos para asegurar que cada día tenga un buen comienzo:

Desconéctate: Usualmente lo primero que hacemos al despertar es revisar nuestro teléfono en busca de mensajes o correos electrónicos, o checar nuestras redes sociales. Inmediatamente estás cultivando una mentalidad donde permites que los requisitos de otros bloqueen tus metas. Desconéctate para que puedas comenzar tu día estando presente y con un enfoque en lo positivo.

Un nuevo día, un nuevo comienzo: La gente feliz comienza cada día con la mentalidad de que cada día es un nuevo comienzo, una oportunidad para seguir adelante y no dejar que las fallas pasadas los abrumen. Ayer pudo haber sido un mal día, pero eso no significa que hoy tenga que ser igual.

Las personas felices comienzan su día con una afirmación. Ellos declaran desde el principio cómo quieren que vaya su día. Una afirmación positiva por la mañana puede ser una forma poderosa de comenzar nuestro día sintiéndonos seguros y listos para el éxito. Atrayendo lo que queremos que venga a nosotros. Algunos ejemplos incluyen:

·  Dejo de lado cualquier sentimiento negativo sobre mí o mi vida y acepto todo lo que es bueno.

·   Soy valiente y estoy dispuesto a actuar y enfrentar mis miedos.

·   Tengo todo lo que necesito para enfrentar cualquier obstáculo que venga.

Despierta agradecido: Despertando con un sentimiento de gratitud te asegura comenzar tu día con buen ánimo. Un corazón agradecido es un corazón feliz. Mientras sonríes, comienza a reflexionar sobre aquello por lo que estás agradecido. Los estudios han demostrado que practicar la gratitud reduce las hormonas del estrés y mejora el estado de ánimo, entre otros beneficios. Por lo tanto, agregar una simple práctica diaria de gratitud es una excelente manera de comenzar tu mañana.

Tiende tu cama: Puede parecer una pérdida de tiempo, sin importancia o innecesario, pero tender tu cama es una acción simple que puedes realizar en la mañana y que te permite comenzar tu día sintiéndote cumplido. ¿Y qué mejor tono para establecer tu día que un sentido de orgullo y logro? Tomar el cargo y completar tareas simples te dará la base para asumir más y más a lo largo del día.

Medita: Ya sea una práctica rápida de cinco minutos o una sesión más prolongada, puede ayudar a crear una mente feliz y contenta. Incorporar la meditación en tu rutina matutina puede ayudarte a centrar y entrenar tu mente y tus emociones, lo que luego influye en la forma en que reaccionas ante los desafíos a lo largo del día.

Nutre tu cuerpo: Los hábitos alimenticios y alimentos específicos pueden ayudarte a sentirte más feliz y con más energía. Al desayunar alimentos nutritivos tendrás más energía a lo largo del día y una mayor capacidad de atención y concentración. Recuerda, un cuerpo nutrido conduce a un estado de ánimo mejorado.

Establece metas: Las personas felices a menudo tienen un sentido de propósito. No están vagando sin rumbo por la vida; Trabajan cada día para avanzar y cumplir sus tareas. Es satisfactorio establecer prioridades para ti y esforzarte por cumplir tus metas.

A menudo dedicamos demasiado tiempo a cosas que no son realmente importantes. Tómate unos minutos para escribir una lista de “tareas por hacer” para el día siguiente. Enumera una lista para que tu día tenga sólo de 3 a 5 elementos, ordenados por orden de prioridad para asegurarte de abordar primero las cosas de más urgencia.

Duerme bien: Antes de que puedas implementar nuevos y saludables hábitos matutinos, debes tener los cimientos de un cuerpo y una mente bien descansados. Si no duermes lo suficiente por la noche, probablemente comiences tu día agotado e irritado. Es difícil tener una perspectiva positiva cuando todo lo que quieres hacer es volver a la cama. No dormir lo suficiente afecta la memoria y aumenta los niveles de hormonas del estrés. Por lo tanto, el primer paso para crear una mañana feliz y productiva es garantizar que duermas lo suficiente la noche anterior.

Recuerda que está en nosotros decidir en qué rumbo van nuestros pensamientos y ellos después marcarán nuestra conducta. Cada elección que hacemos determina cómo nos sentimos física, mental y emocionalmente. Empezar bien el día es posible.