¿Se puede demandar al propietario de un automóvil por el accidente de otro conductor?

Puede parecer sorprendente, pero es posible que te encuentren responsable de un accidente automovilístico, aun cuando no hayas estado detrás del volante cuando ocurrió el accidente. No sólo eso, sino que es posible que te encuentren responsable, incluso si no estuviste físicamente en el lugar en el que ocurrió el incidente.

Aunque esto suene asombroso, hay una serie de situaciones comunes en las que esto puede ocurrir.

Un empleado conduciendo el vehículo

Cuando un empleado está involucrado en un accidente mientras cumple con sus obligaciones laborales, la ley aclara que los empleadores son los responsables de cualquier manejo negligente o cualquier acto ilegal cometido. Cuando dos partes separadas tienen una relación específica, como empleador y empleado, el empleador puede ser considerado responsable según la teoría de “responsabilidad subsidiaria”.

Dejar que una persona incapaz conduzca tu automóvil

Si le prestas tu automóvil a un conductor no calificado, no apto o imprudente y, debido a su negligencia, está involucrado en un accidente automovilístico, podrías ser responsable de las consecuencias de este. En lo que se denomina como “encomendamiento negligente”, la persona involucrada en el incidente intentará demostrar que el conductor era incompetente.

Es importante saber qué determina si alguien es incompetente, imprudente o no es un conductor adecuado:

  • Conductor intoxicado: Prestar tu auto a alguien que está ebrio, o bajo cualquier substancia que perjudique su desempeño al conducir.
  • Conductor sin licencia / menor de edad: Prestar tu auto a un menor de edad que no tenga la edad suficiente para conducir legalmente.
  • Conductor inexperto: Permitir que un conductor sin experiencia, con sólo un permiso de aprendiz, conduzca tu automóvil sin supervisión es otro ejemplo de un cargo negligente. Recuerda que un conductor con permiso de aprendiz necesita tener a un adulto a su lado en todo momento mientras está bajo el volante.
  • Conductor de edad avanzada: Al igual que puedes ser responsable de prestarle un auto a un menor, prestarle un vehículo a alguien con edad avanzada puede constituir una acción negligente.
  • Conductor con historial de imprudencia: Podrías ser responsable de confiar negligentemente si le prestas tu automóvil a alguien que sabes que tiene un historial de manejo imprudente.
  • Conductor con una enfermedad crónica: Prestar tu auto a un conductor que sufre una enfermedad que afecte su forma de conducir, es considerada como encomendamiento negligente.

Todos estos son casos en los que el propietario que prestó su vehículo sería culpable, porque prestar un automóvil en este tipo de situaciones demuestra que el prestamista es culpable de un cargo negligente.

Confianza negligente

La ley, en varios estados, hace a los padres responsables de las acciones de sus hijos. Estas leyes se pueden dividir en tres tipos:

  • Propósito familiar: En la ley, la doctrina del propósito familiar es una regla que hace que el propietario de un automóvil sea responsable por daños a otros mientras un miembro de la familia conduce el vehículo, independientemente de si el propietario dio permiso o no. La teoría es que el vehículo es de propiedad familiar.
  • Confianza negligente: Si alguno de los padres le permite a su hijo conducir su vehículo a pesar de ser consciente de que su hijo no tiene experiencia, no está calificado o está incapacitado, el padre puede ser responsable de sus acciones.
  • Firmar la solicitud de licencia de conducir de un menor: Al firmar la licencia de conducir de un menor, el adulto es el responsable de cualquier acción negligente cometida mientras el menor conduce. Un padre o tutor puede ser considerado civilmente responsable por todos los daños y perjuicios causados por el menor.

Mantenimiento negligente

La falta de mantenimiento adecuado de tu vehículo representa un riesgo de seguridad para cualquier persona que conduzca el automóvil. El término “mantenimiento negligente” se usa porque tienes el deber de mantener tu automóvil en condiciones seguras para minimizar el riesgo de un accidente; el no hacerlo constituye negligencia. Si la falla en el mantenimiento de tu vehículo conduce a una falla mecánica, lo que lo lleva a un accidente automovilístico, podrías ser considerado responsable de las lesiones o daños causados.

¿Cómo podemos promover la conducción segura?

Una manera inteligente de promover la conducción de una manera segura es implementando programas integrales de capacitación, monitoreo y evaluación a conductores que trabajan en empresas como conductores.

Si eres padre, habla con tus adolescentes sobre la conducción segura. Platica con ellos sobre conducir distraído o manejar bajo la influencia de alcohol y drogas. Explícales la responsabilidad que obtienen al conducir, especialmente cuando tienen pasajeros.

Recuerda que cuanto más nos informemos, más sabremos y más nos podremos defender.