El conductor suele ser el responsable principal, pero Uber o Lyft (las empresas) también pueden ser potencialmente responsables, dependiendo el tipo de contrato del conductor del viaje y la cobertura del seguro al momento del accidente.
La compensación para la víctima lesionada depende de si el conductor estaba conectado a la app y transportando pasajeros, al momento del accidente. En ese caso, la póliza comercial de la empresa generalmente cubre el accidente, ofreciendo mayores límites que un seguro personal.
Llama al 911 si hay heridos, busca atención médica y reporta el accidente a la policía y al seguro.
También toma fotos del lugar, recoge información de testigos y evita hacer declaraciones a aseguradoras antes de consultar a un abogado. La evidencia inicial es clave.
No, cuando la app está apagada, el conductor solamente está cubierto por su seguro personal y no por el seguro comercial de la empresa.
La póliza del seguro comercial solo aplica si el conductor está conectado a la app y esperando o transportando pasajeros.
Sí, por ley federal, los camiones comerciales deben tener seguros de responsabilidad mucho más altos que los autos particulares.
Esto se debe al mayor riesgo de causar daños graves; por lo general, estas pólizas empiezan en $750,000 o más.
Generalmente tienes dos años desde la fecha del accidente, aunque puede variar según el estado.
Este plazo se llama “estatuto de limitaciones”, y si lo dejas pasar, podrías perder el derecho a reclamar compensación. Así, resulta crucial contactar a un abogado para que te oriente acerca de estas fechas.
Sí, puedes presentar reclamos contra ambos, si los dos tuvieran responsabilidad legal en el accidente. Esto es importante por razones estratégicas.
Esto aumenta tus posibilidades de compensación, especialmente si el conductor y la empresa tienen seguros distintos que aplican al caso.
Los datos de caja negra, registros GPS, historial de viajes de la app, cámaras de tablero y dispositivos de registro electrónico (ELD) pueden fortalecer tu caso.
Estos elementos pueden probar la conducta del conductor, velocidad, frenado, fatiga o violaciones a normas, facilitando la demostración de la culpa.
Puede influir, pero es importante recordar que las empresas aún pueden ser responsables en ciertas situaciones.
Aunque el conductor sea contratista, la empresa podría ser responsable por negligencia en contratación o supervisión, o por responsabilidad indirecta según las leyes estatales.