Cada año, ocurren millones de accidentes automovilísticos en Estados Unidos. Las lesiones causadas por estos incidentes pueden ocasionar malestar y grandes pérdidas económicas para las víctimas y sus familias. Por tal motivo, cuando se trata de reclamar daños, puede ser útil que sepas lo que puede causar un accidente de tráfico.

Si tú o alguien cercano ha sufrido un accidente, recuerda que estamos aquí para ayudarte. En Los Defensores, contamos con una extensa red de abogados de accidentes en todo el país. En 10 minutos o menos, alguien de nuestro equipo puede conectarte con un abogado calificado de tu zona listo para ofrecerte una consulta gratuita.

A continuación, veamos juntos las causas más comunes de estos desafortunados incidentes en las carreteras del país.

La importancia de determinar quién es responsable en un accidente de tráfico

La determinación de la culpa en accidentes de tráfico es un asunto complejo y crucial. No es siempre evidente quién es el culpable o quién debe asumir la responsabilidad por los daños ocasionados. Más allá de los conductores involucrados, a veces, otras partes como fabricantes de vehículos o entidades municipales pueden ser responsabilizados.

En incidentes automovilísticos, establecer la responsabilidad implica demostrar que el acusado no solo causó las lesiones, sino que lo hizo por negligencia, imprudencia o conducta intencionalmente dañina. Una vez probada la culpabilidad del demandado, este suele ser obligado a compensar las pérdidas y gastos del demandante, incluyendo, pero no limitándose a, la pérdida de salario y gastos médicos.

Sin embargo, el éxito de un reclamo por accidente de tráfico a menudo depende de demostrar la culpa del otro conductor. Por ello, comprender qué puede causar un accidente de tráfico, especialmente aquellos originados por errores de los conductores, es fundamental para reconstruir los hechos y determinar quién podría ser legalmente responsable.

Principales causas de los accidentes de tráfico

En 2021, los accidentes de vehículos motorizados se cobraron la vida de 42,939 personas, según datos de la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA). Estos trágicos incidentes suelen estar relacionados con comportamientos de riesgo y errores humanos. Algunos de los más habituales son:

  • Distracción al volante: incluye desde el uso del teléfono móvil hasta otras distracciones dentro del vehículo.
  • Manejar bajo la influencia del alcohol: un factor de riesgo significativo que afecta la capacidad de reacción y juicio del conductor.
  • Manejar bajo la influencia de las drogas: similar al alcohol, las drogas alteran las habilidades cognitivas y motoras necesarias para una conducción segura.
  • Conducir soñoliento y fatiga al volante: manejar cansado puede ser tan peligroso como conducir intoxicado, disminuyendo la atención y la capacidad de respuesta.
  • Exceso de velocidad: superar los límites de velocidad aumenta el riesgo de accidentes y la gravedad de las lesiones en caso de colisión.

Además, existen otros factores que pueden causar accidentes de tráfico que no se deben directamente a errores de los conductores. Estas pueden incluir condiciones meteorológicas adversas, problemas mecánicos, infraestructura vial inadecuada, entre otros factores externos.

La conducción distraída y comportamientos de riesgo

El manejo distraído implica cualquier actividad que desvía la atención del conductor del acto de manejar. Esto incluye usar el celular para hablar, revisar las alertas de redes sociales como Instagram, TikTok y WhatsApp, enviar mensajes de texto, comer y beber, conversar con pasajeros, o manipular los sistemas de entretenimiento y navegación.
Sin embargo, la causa más frecuente de distracción al conducir es el uso de teléfonos móviles y otros dispositivos electrónicos. La forma de distracción más peligrosa es el envío de mensajes de texto. Según la NHTSA, leer o enviar un mensaje de texto implica desviar la mirada de la carretera durante aproximadamente cinco segundos. Ten en cuenta que a una velocidad de 55 millas por hora, esto equivale a recorrer la longitud de un campo de fútbol americano con los ojos cerrados.

Los peligros de conducir bajo al influencia del alcohol y las drogas

No es secreto que la combinación del alcohol con otras sustancias, incluyendo medicamentos y/o drogas legales o ilegales, incrementa el deterioro cognitivo, la capacidad de toma de decisiones, además de reducir los tiempos de reacción. A pesar de estos riesgos, la conducción bajo influencia sigue siendo un problema generalizado en todo el país.

¿Sabías que, en promedio, 37 personas mueren diariamente en Estados Unidos en accidentes relacionados con el alcohol? Esto significa que cada 39 minutos, una persona muere por esta causa. Solo en 2021, 13,384 personas perdieron la vida en accidentes de tráfico vinculados a la conducción bajo los efectos del alcohol. Además, el 56% de los conductores involucrados en incidentes mortales o con lesiones graves dieron positivo en el uso de al menos una droga.
Los accidentes de tráfico relacionados con alcohol y drogas pueden tener consecuencias devastadoras y permanentes para todas las partes involucradas. Estas trágicas pérdidas y lesiones podrían haberse evitado.

El problema del exceso de velocidad en las carreteras

En las calles, avenidas y carreteras de Estados Unidos, el respeto a los límites de velocidad establecidos es esencial para la seguridad vial. Sin embargo, el exceso de velocidad se mantiene como una de las infracciones de tránsito más comunes y peligrosas, siendo particularmente prevalente entre conductores jóvenes.

Conducir a velocidades excesivas no solo aumenta las probabilidades de un accidente, sino que también disminuye el tiempo disponible para reaccionar y evitar choques, especialmente frente a maniobras peligrosas de otros conductores. Además, en caso de un accidente, la velocidad elevada puede intensificar dramáticamente la severidad de los impactos y daños.

Los riesgos de la fatiga al volante

El cansancio y la fatiga, ya sea resultado de un largo día de trabajo o de cuidar a los niños, tiene un efecto significativo en nuestra capacidad de reacción y concentración en la carretera. Un conductor fatigado es considerablemente más propenso a pasar por alto señales de tráfico o letreros de “stop” en comparación con aquellos que están completamente alerta.

En situaciones más extremas, algunos conductores incluso llegan a quedarse dormidos mientras conducen. Más allá de los evidentes peligros que esto representa, dormirse al volante también constituye una infracción de tránsito en muchos lugares.

Desafortunadamente, es complicado establecer cifras exactas de accidentes, lesiones y muertes causadas por conducir en estado de somnolencia. Aunque la NHTSA señala que existen indicios que pueden sugerir que la somnolencia jugó un papel en un accidente, estos no siempre son definitivos.

La vital importancia del uso del cinturón de seguridad

Abrocharse el cinturón de seguridad es una de las decisiones más efectivas que tanto conductores como pasajeros pueden tomar para garantizar su seguridad. Según datos, el uso de cinturones de seguridad en vehículos de pasajeros contribuyó a salvar aproximadamente 14,955 vidas en 2017.

Sin embargo, las consecuencias de no utilizar el cinturón de seguridad pueden ser devastadoras y a menudo fatales. Es esencial asegurarse de que tanto tú como tu familia se abrochen correctamente el cinturón en todo momento durante el viaje. Esta sencilla acción puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte en caso de un accidente. Y proteger tus derechos en asuntos legales después de un accidente.

Responsabilidad de terceros en accidentes de tráfico

En las disputas legales por accidentes automovilísticos, el término “tercero” se refiere a aquellos indirectamente involucrados en el incidente. Esto significa que no son ni el demandante lesionado ni el conductor causante del accidente, sino otra parte implicada.

Es crucial reconocer que los terceros demandados pueden ser igualmente, o en algunos casos, más responsables que el conductor. No se debe subestimar su nivel de responsabilidad. Es importante considerar demandar a todas las partes responsables para maximizar las posibilidades de obtener una compensación justa por daños y lesiones personales.

En muchos casos, los accidentes no son resultado directo de errores de los conductores, sino de factores externos fuera del control de los involucrados, tales como:

Fallas técnicas y productos defectuosos

Los defectos mecánicos o de fabricación en los componentes de un vehículo pueden ser causantes de accidentes de tráfico. Por ejemplo, considera un escenario donde resultas herido en un accidente y, tras una investigación a fondo, se descubre que los frenos del vehículo del conductor demandado fallaron debido a un defecto de fabricación. En este caso, es posible demandar al fabricante del automóvil como un tercero responsable por contribuir a tus lesiones.

En otras ocasiones, la causa puede ser el descuido en el mantenimiento del vehículo por parte del dueño. Esto incluye problemas como neumáticos desgastados, frenos deteriorados, entre otras cosas. En tales circunstancias, la responsabilidad puede recaer en el propietario del vehículo o en los encargados de su mantenimiento.

Es aconsejable realizar revisiones y mantenimientos regulares del vehículo, idealmente cada cierto número de millas recorridas. Estas revisiones, que van más allá de los cuidados rutinarios como el cambio de aceite, permiten a los mecánicos identificar y corregir posibles fallas que puedan poner en riesgo la seguridad.

La influencia de los defectos en las carreteras en incidentes

A menudo, las condiciones de las carreteras son un factor contribuyente en los accidentes de tráfico. Numerosas calles y autopistas presentan problemas de mantenimiento, como baches, fallas en el diseño o señalizaciones confusas que pueden crear situaciones peligrosas para los conductores. Una carretera en mal estado puede disminuir la tracción de los neumáticos o impedir que un vehículo se detenga eficazmente, aumentando el riesgo de colisiones.

En caso de sufrir un accidente debido a condiciones inadecuadas de la vía, es posible presentar reclamos de compensación contra la entidad responsable del mantenimiento, sea esta el condado, el municipio, la ciudad o incluso el contratista encargado. Con la asistencia legal adecuada, podrías tener la oportunidad de recuperar las pérdidas financieras ocasionadas por los daños sufridos en el accidente.

El impacto de las condiciones climáticas

Las condiciones climáticas adversas son una causa frecuente de los accidentes de tráfico. El hielo o la humedad, ya sea por lluvia o por nieve, pueden hacer que una carretera sea resbaladiza, lo que afecta las condiciones para conducir. Además, factores como la niebla, la lluvia intensa o la nieve pueden reducir drásticamente la visibilidad, mientras que los fuertes vientos pueden desestabilizar y hacer perder el control del vehículo.

En situaciones donde un conductor te choca, puede alegar que las condiciones climáticas, como la niebla, le impedían ver adecuadamente, argumentando que no es completamente responsable del accidente. En tales casos, resulta crucial contar con la asistencia de un abogado con experiencia en casos de accidentes, capaz de investigar detalladamente y refutar estos argumentos de defensa, estableciendo la responsabilidad adecuada en el contexto de las condiciones climáticas.

Importante: existen otros factores y circunstancias que pueden causar un accidente de tráfico. Después de un accidente, es buena idea buscar el asesoramiento de un abogado calificado que conozca las leyes y normativas de tu jurisdicción.

¿Cómo puede ayudarte un abogado de accidentes?

La contratación de un abogado con experiencia en accidentes de tráfico es crucial para manejar eficazmente las complejidades del proceso legal y recuperar el bienestar que necesitas. Un abogado puede ofrecer asistencia integral, que abarca desde la negociación con las compañías de seguros hasta la determinación de la compensación adecuada, identificando a los responsables y gestionando todos los aspectos legales relevantes del caso.

La asesoría de un abogado de accidentes de tráfico aporta múltiples ventajas, incluyendo:

  • Realización de investigaciones detalladas para establecer los hechos.
  • Comunicación y negociación con las compañías de seguros en tu nombre.
  • Asesoramiento sobre plazos legales y fechas límite críticas.
  • Negociación de acuerdos con todas las partes involucradas.
  • Representación legal en procedimientos judiciales.
  • Incremento en las posibilidades de obtener una compensación justa y adecuada.

Además, es importante saber que la mayoría de los abogados de accidentes trabajan bajo un modelo de pago de contingencia. Esto significa que su remuneración depende del éxito de tu caso: solo recibirán un pago si logran obtener una compensación para ti. Este arreglo elimina la preocupación por los costos iniciales y te permite acceder a servicios legales de calidad sin el estrés financiero inicial.

Obtén tu consulta gratuita junto a Los Defensores

¿Estás buscando la ayuda de un abogado? Si tú o un ser querido ha sufrido un accidente de tráfico, no dudes en ponerte en contacto con nosotros hoy mismo. En Los Defensores, nuestro compromiso es brindarte asistencia rápida y eficiente: te conectaremos con un abogado en tu área en 10 minutos o menos para una consulta legal gratuita.

Nuestro equipo está listo para ofrecerte el apoyo que mereces, brindándote el cuidado que reservamos para nuestra propia familia. Nos enorgullece estar a tu disposición en español, en cualquier momento y todos los días del año, listos para asistirte.

Los abogados de nuestra red entienden tus necesidades. Son profesionales dedicados que trabajan bajo un acuerdo de honorarios de contingencia, lo que significa que no cobran hasta -y a menos que- tú lo hagas. No pierdas la oportunidad de recibir una consulta gratuita y confidencial. ¡Contáctanos ahora y permítenos ayudarte!